Capítulo
6: Esa es mi justicia
-Mierda mi cuello, rápidamente sus ojos se habían ampliado por
el panorama ate sus ojos, ¿Qué DEMONIOS?-
Había un hombre de unos 1.7 metros a todo de pies a cabeza en
una gran mesa, esta tenía 1 metro de alto, el hombre aparentaba estar en sus 20
años, sus cabello era corto de color negro sus ojos eran café oscuros y su
cuerpo estaba bien tonificado por el arduo entrenamiento que había hecho.
-No esa falta que te resistas. Esas cuerdas y todo este
espacio fue creado por mí, aunque pudieras desatarte de ese lugar no podrías
salir de aquí-voz fría y grave.
-hijo de puta, te matare, vengare a mis compañeros-.
-dejando eso de lado, dime que te trae a estas tierras-.
-crees que te lo diré, solo espera que me suelte, juro que te
daré un pase directo al cielo-
Adolph camino y se puso alado de la mesa, levanto ligeramente
su mano y la dejó caer de golpe en una de las costillas del hombre.
¡CLACK!
-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-
-Esas fueron 3 costillas, si no quieres que rompa otras cosas
dime-.
-co..mo…s..i…fue…ra….a….deci….r..telo….- el hombre solo podía
retorcerse de dolor en aquella mesa.
Para un platicaste en la fase maestro de plata en romperse un
hueso no haría que se retorciera de dolor, pero Adolph era un practicante de
muchas técnicas marciales entre ellas la acupuntura, conocía muy bien el cuerpo
humano y todos los nervios sensitivos, sin que se diera cuenta Adolph había
colocado una ajuga en un nervio que duplicaba arduamente el dolor de una
persona.
-Ya tiene años que no torturo a alguien, creo que ando un poco
oxidado, pero descuida contigo me divertiré-.
La cara de Adolph parecía a la de un demonio, era visible una
gran sonrisa que daría miedo a cualquiera que lo viera.
-ja…maa..ss…te…d..i..re…-.
-los ojos de las personas no mienten, con solo ver tus ojos
puedo decir que no me dirás nada, pero no preocupes, primero me divertiré
torturándote y después, sabré por que llegaste aquí-.
El hombre solo podía ver esa gran sonrisa que abarca toda la
cara de aquel joven, solo podía resistir el dolor que le era impuesto.
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Habían pasado dos horas desde que Adolph había iniciado la
tortura de aquel hombre, Adolph había creado un espacio dimensional por medio
de la magia, el espacio donde se encontraban no estaba ligado al original y el
tiempo pasaba mucho más lento, Adolph podía crear diferente espacio dimensional
debido a las enseñanzas de ceos.
Toda la sala estaba cubierta de sangre, era una verdadera
escena bizarra, Adolph había colgado al hombre de cabeza y a todo sus pies al
techo, cubriéndole los ojos, Adolph lo había estado usando como una bolsa de
boxeo, era visible varias fracturas en todo el cuerpo de aquel hombre, los
dedos de las manos estaban al revés, una de sus piernas tenía el hueso de fuera
asiendo escurrir un montón de sangre, sus brazos estaban rotos cada milímetro
de ellos estaban hechos puré, en el torso del hombre era visible los moretones
que escurrían sangre sin parar.
-mmmmm, con esto es suficiente-
-La mente humana es diversa, pero los recuerdos son sagrados
yo aquel que conoce la divinidad de los cielos tengo permitido vagar por la
mente para conocer sus tesoros y convertirme en aquel que los haga cumplir,
aquel que será el señor de los sueños-
[Control Vision].
Adolph acerco su mano derecha a la cabeza del hombre moribundo
y rápidamente un círculo azul con líneas plateadas y doradas en forma
pentagonal rodearon la cabeza del hombre.
Tras pasar algunos cuantos minutos Adolph retiro su mano, y
fijo la mirada al hombre por algún tiempo.
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-AAAAAAAAAAAAAAA-
El hombre grito con una gran fuerza haciendo eco en todo el
lugar, estaba acostado en una cama y vendado por todo el cuerpo, las heridas
mortales que Adolph la había provocado, a hora estaban sanadas.
-no te muevas, aun estas un poco herido-.
-tu maldito-. Mirada feroz y ardiente de odio.
-ya, ya, ya tranquilo, descansa por un rato-. Voz tranquila.
-hijo de puta, suéltame-.
Adolph se acercó al hombre y un sonido cortante puedo ser
escuchado, había noqueado nuevamente al hombre.
Habían pasado un total de 17hrs desde el accidente, en esas 17
horas Adolph había ocupado 5hrs de
interrogatorio y las 12hrs restante para la recuperación del hombre, Adolph
había aprendido un poco de magia curativa pero no al extremo para ejércela,
debido a que llevaba mucho más tiempo el concepto de aprendizaje de la magia de
curación.
Poco a poco el hombre fue abriendo sus ojos,
-veo que ya por fin vuelves a despertar-. Voz burlona.
-tu-voz enojada.
-tranquilo o te volveré a noquear-. Voz burlona.
-jejejejejeje- risa de desprecio.
-¿así que mi clan tiene a su princesa?-.
-entonces es verdad, ustedes hijos de perra tiene a la
princesa-.
-no, no, entendiste mal, te estoy preguntado si es verdad que
mi clan tiene a su princesa-.
El hombre solo podía ver con una cara perdida la conversación.
-vamos dime mi clan la tiene o no-.voz enojada.
-mmmmmmmmmm-
-quieres que te use como saco de ¿nuevo?- voz burlona.
-de acuerdo, de acuerdo, uf uf uf, según nuestra información
la secta santa mando a nuestra princesa con su clan, al parecer tu clan, es
reconocido por los métodos de obtener diversos medios de información, ¿no deberías
saber tu esto?
-ja, ja, ja, vamos quien te crees que soy, apenas y puedo
entrar a la sala de mi padre-
El hombre puso una cara, sorprendida y desconcentran té, para
alguien haber acabado con más 9 combatientes grado maestro plata y oro, y no
tener un puesto importante es irrelevante.
-¿Quién eres?- el hombre pregunto con una voz burlona y una
cara pálida.
-soy el tercer hijo del patriarca del clan que acabas de
intentar asaltar-.
-según nuestra información el primer hijo es un muestreo que
se encuentra actual mente en la primera fase maestro, su segundo hijo menor
esta en la cuarta fase alumno, y el tercer hijo no nació con un talente increíble
para la cultivación y se encuentra actualmente en la primera fase aprendiz-.
-como esperaba de la secta dragón, tiene en la misma red de
información que las otras sectas de los continentes-.
-así que incluso sabes que soy de la secta dragón, quien
demonios te lo dijo-.
-calma, calma, aunque estas en lo correcto con lo dicho te
fallo una solo cosa, que el tercer hijo es en verdad más monstruo que sus
hermanos, ja, ja, ja, ja.-. Una gran risa burlona podía ser escuchada en toda
la sala.
-levántate tenemos que ir por tu princesa-
El hombre miraba a Adolph con una cara sorprendida y
desconcentrada-
-vamos apúrate no me escuchaste-.
-hey, hey, soy tu enemigo-
-ya no más ja, ja, ja, así perdona por lo de antes-. Adolph
había lanzado otra gran risa, pero cambio rápidamente a una cara seria, de rodillas
ante el hombre que tenia de enfrente-
-yo Adolph Egbert apodado el Señor de la oscuridad, pido mis
humildes disculpas por el asesinato de sus compañeros.
-tu hijo de puta- voz enojada-
-en verdad lo siento-.
-en verdad crees que me creeré que estas diciendo-.
-de verías es tu única opción que tienes-.
-por qué demonios me querías ayudar a esta altura-.
-fácil odio que gente inocente muera y sea pisoteada sin razón
alguna-.
-ja ,ja ,ja, ja, como si me la fuera a creer-
-bueno así es mi justicia, vamos ponte de pie vamos a rescatar
a tu princesa-.
-cuantas horas en pasado desde que estoy aquí-.
-18 hrs-
-maldito hijo de……- el hombre salto desde la cama hasta donde
estaba Adolph apretando su puño donde acumulo una gran cantidad de energía, sin
vacilar Adolph paro el ataque con una técnica de aikido tirando el piso sin
compasión.
-es verdad en pasado 18 hrs, pero no te preocupes en el mundo
real solo han pasado 20
segundos. Nos encontramos en un mundo echo por mí-
-estás loco en verdad crees que te voy a creer esa mierda-
[Cancelar]
En el lugar había a parecido diversas grietas, eran cada vez más
y más,
¡CLACK!
¡BOM!
Todo el lugar se había roto y habían salido lanzados al cuarto
de Adolph.
-como te dije era un lugar que yo cree-.
-qué demonios-
-vamos, tenemos que darnos prisa, han pasado 2 hrs desde que
tu princesa llego a mi clan, puede que algo allá pasado en esas 2 hrs-.
-aun que digas eso no sé dónde tiene a la princesa, es más aun
no se creer lo que dices-.
-¿saco?-
-de acuerdo te creo-
-a bien…………. Mmmmmm… no te preocupes tengo una idea de dónde
podía estar, una vez que obtengamos a la princesa tenemos lo máximo 2 a 4 hrs
hasta que avisen a la secta que murió el patriarca y se fugó la princesa-
-de acuerdo, espera como que el patriarca-
-asi no te preocupes yo me ocupo de el-
-es un guerro carmesí-
-y yo el señor de la oscuridad-
-¿eeeee?-
-nada solo vamos-
-pero es tu padre ¿no?-
-Aquel que se vuelve mi enemigo no tendré compasión- en la
cara de Adolph había resaltado aquella cara cuando había estado dando el
interrogatorio aquel hombre era una cara de un verdadero demonio-
Ami me Encanto
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